"Hace unos días estaba tratando de describirte a alguien, pero no te pareces a ninguna otra chica que haya conocido antes.
No podía decir: «Bueno, ella es igual que Jane Fonda, pero es pelirroja y su boca es diferente, y además, ella tampoco es una estrella de cine». No podía decir esto porque no te pareces para nada a Jane Fonda.
Finalmente acabé describiéndote como una película que vi en Tacoma, Washington, cuando era pequeño. Creo que la vi, en 1941 o 42, por ahí. Creo que tenía siete, ocho o seis años. Era una película acerca de la llegada de la electricidad en el campo, la clase de película moralista perfecta del New Deal de los años 30 pensada para enseñar a los niños.
La película era acerca de los granjeros que vivían en el campo sin electricidad. Tenían que usar linternas para ver durante la noche, para coser y leer, y no tenían ningún aparato eléctrico, como tostadoras o lavadoras, y no podían escuchar la radio.
Entonces construyeron una presa con grandes generadores eléctricos y colocaron postes por todo el campo y tendieron cables sobre los sembradíos.
La película transmitía un sentimiento de heroísmo que venía simplemente de poner los postes para que los cables viajaran a través de ellos. Parecían antiguos y modernos al mismo tiempo.
De manera que la película hablaba de la Electricidad como de un joven dios griego llegando al campo para llevarse para siempre sus formas de vida arcaicas.
De repente, religiosamente, con solo dar a un interruptor, el granjero tenía luz eléctrica para poder ver cuando ordeñaba sus vacas a primera hora durante las oscuras mañanas de invierno.
La familia del granjero podía escuchar la radio y tener una tostadora y luz clara y brillante para coser vestidos y leer el periódico.
Era una película fantástica y me emocionaba tanto como escuchar una canción patriótica o ver fotografías del presidente Roosevelt o escucharlo en la radio.
Quería que la electricidad llegara a todo el mundo.
Así es como yo te veo a ti."
jueves, 25 de febrero de 2021
Así es como yo te veo a ti, de Richard Brautigan
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
(El País, 16-01-2019) A la vuelta de Navidad me fui a comer con un amigo. Me habló mucho y muy bien de una nueva persona que hay en su vida...
-
He aquí que tú estás sola y que estoy solo. Haces tus cosas diariamente y piensas y yo pienso y recuerdo y estoy solo. A la misma hora nos r...
-
Lo difícil no es perder algo sino elegir el momento de la pérdida (Elizabeth Bishop, El arte de la pérdida)
No hay comentarios:
Publicar un comentario